9.10.05

De repente

Días pasaron sin luz.
Las velas desplegadas en el aire
surcaban mares nocturnos
remando consigo el sueño
soñando con poder llegar.
De a poco se acercó un oleaje
con tu boca marinera
conduciendo el tiempo al viento
bailando entre tormentos
sin dejar de caminar.
Todo el mundo sorprendió un silencio
y se cayó de golpe el telón
las ventanas susurraban miedos
y dos visitas inesperadas
posadas en el balcón
nos cantaron sonrojadas
la canción que hoy canto yo.

1 Comments:

Blogger Mery said...

Me gustó mucho este texto, sigo releyéndolo, pero me parece muy optimista, alegre... termina bien...

Además siempre es una alegría ver el blog actualizado...

Un beso enorme,

María

1:30 p. m.  

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